
Foto: Christopher Michel · CC BY 4.0 · De dónde sale ↗
viernes 23 de octubre
Nobel Física 2026: telescopio de partículas trans.
Por Gonzalo PérezResidente de Radiofisica Hospitalaria en el Hospital Virgen del Rocío
El Sol hace habitable nuestro planeta emitiendo luz, a partir de procesos nucleares de fusión en las capas interiores del astro, donde núcleos de hidrógeno y helio mayoritariamente, interaccionan. Este proceso produce fotones (luz) y otros tipos de fragmentos subatómicos como pueden ser los electrones o neutrinos, que van a ser los protagonistas de este escrito.
Nuestro universo es muy caprichoso y promueve la conservación de ciertas cantidades como la energía o la carga electrica, y de este conservadurismo nace el neutrino, para compensar la existencia del electrón, como el Ying y el Yang, para entendernos.
Entremos en materia. Mientras lees este texto, pasarán por tu cuerpo unos 1.000.000.000.000.000 neutrinos casi a la velocidad de la luz, pero no te preocupes, no te harán daño, ya que los neutrinos son partículas prácticamente indetectables, de hecho se pensaba que su masa era cero hasta hace poco. Además, no poseen carga electrica, así que no puede interaccionar con otras partículas eléctricamente como los protones o los electrones. He aquí su problema, son difíciles de detectar.
Muchos experimentos intentaron captar los neutrinos provenientes del Sol, pero se encontraron con un problema, solo se detectaban un tercio de los esperados. Tras barajar varias posibilidades, llegaron a la conclusión de que el neutrino transmutaba, cambiaba de identidad continuamente entre 3 géneros: electrónico, muonico y tauonico.
Este descubrimiento fue esencial para poder entender un poco más la naturaleza de éstas partículas elementales, y poder ampliar las fronteras en el campo de la astrofísica.
Así nació el proyecto IceCube, formado por miles de detectores bajo el hielo del Polo Sur, para reducir interferencias. Así es posible identificar las fuentes generadoras de estas partículas, actuando como un telescopio de neutrinos de alta energía (no solares).
Y está es la grandeza del proyecto: permite localizar objetos y eventos cósmicos, invisibles a telescopios convencionales, usando los neutrinos como heraldos intergalácticos capaces de informar sobre la física que gobierna nuestro Universo.